lunes, febrero 27, 2006

El día que el sofista lloró

Breve comentario sobre El día que Nietzsche lloró, una novela de Irwin D. Yalom.

Partiendo de datos biográficos y de textos tomados de la obra de Nietzsche, el autor arma un personaje que semeja al filósofo —aunque a veces el resultado parezca más un golem— y lo ubica en un ambiente inequívocamente ficcional. El objetivo es tratar subrepticiamente a Nietzsche de una enfermedad del alma —un mal de amores lo hunde en la desesperación, con riesgo de suicidio— y el medio elegido es la cura dialogada, un embrión del método psicoanalítico.

Como se trata de un libro edificante, el paciente resulta curado, aunque para no alterar mucho más la historia biográfica, el libro termina con un Nietzsche retomando su camino —esto es, hacia su otra enfermedad, la locura, de la que nadie pudo salvarlo.

¿Qué me pareció el libro? La imagen que se presenta de Nietzsche resulta ser demasiado humana —como para jugar también con el título de una de las obras de Nietzsche, juego de palabras del que Yalom abusa bastante— y se corre el peligro de querer explicar y de tratar de entender el pensamiento a partir de la biografía. Un reduccionismo de este tipo es inconducente para la filosofía. ¿A quién le importa el señor Nietzsche? Es claro que los datos biográficos tienen la capacidad de iluminar el pensamiento de un filósofo, pero no lo explica ni da razón de él. Para decirlo en los términos usado en el libro:
[...] cuando abandonamos la racionalidad y usamos facultades inferiores para influir sobre los hombres, acabamos obteniendo un hombre inferior y menos valioso.
En síntesis: El día que Nietzsche lloró se puede leer en plan de entretenimiento —los psicólogos pueden obtener un bonus—, pero me maravillaría que alguien entienda realmente algo de la filosofía nietzscheana a partir de este libro.

4 Sofismas:

El vie. sep. 21, 04:19:00 a.m. 2007, Anonymous Anónimo escribió...

Sofista, me parece que la función de la novela no es la de hacer filosofía, que para eso ya existen los tratados de los filósofos. No hay el menor riesgo de que alguien comprenda la filosofía de Nietzche leyendo novelas. Ni la de casi ningún autor reciente.

Me encantó tu blog. En serio.

 
El vie. sep. 21, 03:33:00 p.m. 2007, Blogger el sofista escribió...

Hola Anónimo: Muchas gracias por tus comentarios. Según entiendo, no hay ningún formato que impida hacer filosofía o tratar sobre filosofía en sentido amplio —como también pueden tratar otras actividades, por ejemplo, es perfectamente posible hacer política o ética con una novela o con un poema—; depende del autor, de su intención o temperamento: si Yalom hubiera querido hacer filosofía o dar a conocer una a partir de una novela, en principio podría haberlo hecho. Como un ejemplo de que ello es posible, pienso en Thomas Mann y en particular en su Doktor Faustus y La montaña mágica. También el cuento o la poesía se prestan para hacer filosofía o, dada la brevedad de estas obras, para plantear cuestiones desde un punto de vista filosófico; Borges es un ejemplo de esto último.

Volviendo a Yalom, sigo creyendo que éste desperdició una buena oportunidad: centrado en el mismo personaje podría haber planteado —se me ocurre, entre otros argumentos— el sentido trágico de la vida en función de lo apolíneo y lo dionisíaco; pero que el argumento del libro se sostenga, no en la filosofía de Nietzsche —que al fin y al cabo es lo que lo hizo conocido— sino en un sentimiento no correspondido —en el aspecto humano y común de Nietzsche—, realmente me parece que Yalom trivializa demasiado. Me viene a la mente la idea de una telenovela...

 
El lun. abr. 14, 08:57:00 p.m. 2008, Anonymous Anónimo escribió...

Raul Avila.
El libro me parecio un poco alejado de lo que puedo haber sido el verdadero Nietzsche. Aunque revela muchos datos curiosos del filosofo, - algunos me parece que son hasta veridicos- me esperaba un Nietzsche mas duro de actitud, mas dificil de entender.
pero aun asi el libro es digno de leer, pues da una buena teoria del por que del gran enigma -su actitud, su vida, sus grandes pensamientos, sus obras.- del filosofo

 
El mar. abr. 22, 06:36:00 p.m. 2008, Blogger el sofista escribió...

Es un poco lo que escribía en un comentario anterior: el Nietzsche que Yalom muestra y con el que trata es un sujeto psicológico, la filosofía queda en un distante segundo plano. Es como si Yalom escindiera la personalidad de Nietzsche de su filosofía y considerara a esta última como un epifenómeno. En otras palabras, llevó a cabo un reduccionismo psicológico. En mi opinión, eso es inaceptable.

 

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